
Una de las plantas de interior que siempre he tenido muy mala suerte para lograr que me sobreviva es el Bambú de la suerte, que es una planta que se vende mucho en España y que podemos encontrar fácilmente.
Su nombre es Dracaena Sanderiana y es común que, con la celebración del Año Nuevo Chino, cuando se empieza un negocio, con una nueva casa, una nueva vida, etc. se regale como motivo de la suerte buscada y encontrada. Digamos que es lo que nos permitirá atraer la suerte.
Sin embargo, seguramente muchos sabrán que es complicada de tratar. Lo primero que hay que hacer es que la planta tenga suficiente agua y que nunca le falte. Yo procuraría que el agua fuera mineral para que la cal no corrompa la planta.
En cuanto a la luminosidad no es especialmente rígido, crece tanto en sombra como en luz pero si está al sol mejor que se ponga algo entre el sol y la planta para que la luz no incida directamente. Además, aguanta temperaturas entre 15 y 32º por lo que no le molestará en absoluto la calefacción o el aire acondicionado.
Por último, en cuanto al riego se debe cambiar el agua una vez a la semana en verano y una vez cada dos semanas en invierno.