Las armas de la venus atrapamoscas

atrapamoscas
Las plantas carnívoras, como la , siempre han sido algo muy especial para la botánica tal como dijo Darwin hace mucho tiempo. En la naturaleza o en un jardín, podemos encontrarlas en infinidad de lugares y sabemos lo que hacen pero… ¿sabemos también cómo lo hacen?

La clave del comportamiento de las plantas carnívoras

El comportamiento de estas plantas no es fruto de la casualidad, es fruto de una adaptación al entorno en el que se encuentran. Normalmente suelen crecer en entornos muy pobres en cuanto a nutrientes se refiere y han desarrollado diferentes mecanismos para poder sobrevivir en estos lugares.

Generalmente, las plantas usan sus hojas, de diferentes morfologías, para atrapar a los insectos o incluso pequeños animales. Cuando la víctima queda presa ya no hay nada que hacer porque rápidamente comienzan a actuar las enzimas digestivas, bacterias, u hongos simbióticos. La víctima está sentenciada.

La más conocida es la venus atrapamoscas

En el caso de la venus atrapamoscas se sirve de sus “mandíbulas” para atrapar a sus presas gracias a un complejo mecanismo. Gracias a unos pelos muy pequeños ubicados en la superficie de la hoja que funcionan como resortes, dan la orden a la planta de cerrarse.

Automáticamente se cierra como si fuera un animal comiéndose a cualquier otro. Esto sucede en fracciones de segundo. Aunque se ha demostrado que tienen un mecanismo de seguridad que hace que para poder activar la trampa, la víctima tiene que llegar a tocar hasta dos veces esos pelos. En muchos casos, con una sola vez no vale.

Sin duda, las plantas carnívoras son verdaderamente sorprendentes y nunca dejan de hacerse nuevos estudios acerca de ellas. Incluso se dice que todavía hay muchas que están sin descubrir, con lo que la comunidad botánica internacional está muy ilusionada al respecto.

¿Conocías las características de esta planta?

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