
Todos aquellos que tienen bonsais o plantas delicadas sabrán que éstos, en invierno, sobre todo si se han comprado este año, pueden tener más dificultades de soportarlo porque no están acostumbrados o bien porque no toleran los frios.
Meterlo en casa puede solucionar ese problema pero las calefacciones afectan mucho a los bonsais y eso puede acabar enfermándoles.
¿Qué hacer entonces? Pues básicamente intentar amoldarlo a su nuevo habitat. El primer bonsai que tuve casi se me muere el primer año de tenerlo debido a los fríos. Lo que solía hacer era meterlo en casa pero veía que, con la calefacción, las cosas iban a peor, así que opte por preparar un pequeño habitat para ir ayudándole a aclimatarse. Lo que hice fue ponerle una bolsa de plástico encima y hacerle unos agujeros para que respirara, a modo de invernadero.
Sin embargo, cada poco tiempo (cada semana o cada dos semanas) iba haciéndole más agujeros a la bolsa o se los ponía más grandes de modo que iba aclimatando el bonsai a la temperatura exterior de a poco y, así, conseguí que me sobreviviera fuera (ahora meterlo es toda una experiencia).
Así que, si tienes una planta delicada y no quieres perderla, prueba con este método.