Almendro

Uno de los árboles que se puede ver más habitualmente donde vivo es el , un árbol bastante fuerte y duro que nos ofrece, en los meses de septiembre y obtuve, las almendras, frutos secos bastante recomendados para mejorar la memoria.

El almendro es un árbol que puede vivir bastantes años. Al principio, como con todos los árboles, su tronco es delgado y liso pero se va agrietando con el paso del tiempo llegando a tener una corteza dura, áspera y agrietada (a veces se le cae o la tiene rota y, si tiras un poco, ves que su tronco es casi liso).

Las hojas del árbol suelen ser largas y un tanto puntiagudas. Depende de la especie de almendro que sea éstas serán más o menos verdosas y largas pero por norma general suelen ser largas. En los meses de otoño e invierno las hojas se caen (al ser un árbol de hoja caduca) y florece en primavera.

Aquí te digo que va a depender mucho porque no siempre suele pasar. Hay algunos almendros que, si el invierno es generoso y no hace mucho frío, florecen en invierno (en mi zona los almendros florecen en Navidad aunque después peligran esas flores y la salud del árbol por las heladas). Esto dependerá de la variedad que tengamos.

Cuidados del almendro

Los almendros dentro de lo que cabe no necesitan muchos cuidados. No pide agua más que la lluvia, no necesita abonado (aunque lo agradece si se le da) y la poda es quizás lo más importante.

Ésta se puede dar en los meses de octubre y noviembre cortando aquellas ramas que salen rectas hacia arriba (ya que esas no son las mejores para dejarle). Si tienes varios almendros juntos te recomiendo no dejar que las ramas de uno toquen al otro para así conseguir algo de forma en ellos y también preservar su salud (si uno está enfermo puede contagiar al otro).

Uno de los cuidados a tener con el almendro es quitar los brotes que puedan salir de las raíces (en el suelo) o del propio tronco. Esos brotes le quitan mucha vida al árbol y a las ramas más antiguas.

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