Cuidados de las vallas de madera

Hay veces en las que, en los jardines grandes, o en las huertas, con el objetivo de delimitar plantaciones o bien de separar una parte de otra, construimos una valla de madera que, durante los primeros meses, queda bastante bien pero, a la larga, la madera, por culpa de la inclemencia del tiempo, acaba resquebrajándose y perdiendo su color.

Normalmente la madera en el exterior es tratada con productos especiales y también barnizada para que nos dure más. Esa madera sufre el sol, calor, frío y lluvia sin que se pueda resguardar y por eso, a la larga, la madera acaba pudriéndose.

Para ayudarte a que no pase, o al menos a que pase más tarde de lo que una quisiera, puedes probar a poner, en la parte superior de la vaya, botellas cortadas por la mitad y encajadas en esa valla. Esto hace que se proteja ese extremo y el tiempo le afecta mucho menos.

También te recomiendo hacer algo con la parte de la valla que queda enterrada en la tierra y es que, la humedad, tampoco es buena para la madera. Pero si quemamos ligeramente esa parte a enterrar, nos durará más (ligeramente, no es cuestión de quemarla y, con un golpe, que se desmorone por completo).

En el mercado hay también un producto que ayuda a proteger la madera del tiempo y de las adversidades con lo cual las vallas no son tan difíciles de mantener y te permiten tener delimitadas varias zonas. Incluso puedes pintarlas de colores y servir como lugar donde los niños disfruten. No es fácil de encontrar porque tienes que ir a la zona de jardinería e incluso a almacenes de madera (algunos suelen tenerlo en la sección de madera para jardines).

En el producto se explica cómo utilizarlo y, de esta forma, darle más tiempo de vida a tu valla.

 

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