
A la hora de comprar plantas, ya sean de interior o de exterior, muchas veces pensamos que, con que se vean bonitas en las tiendas, es más que suficiente para saber si te va a sobrevivir o no esa planta.
Pero lo cierto es que no es así, eso no quiere decir que la planta esté sana y es por eso que tienes que fijarte en otras cosas como por ejemplo: