Cómo usar fertilizante

Fertilizar tus plantas parece algo sencillo, ¿verdad? Pues en realidad no lo es, primero porque hay muchos tipos de fertilizantes y puede que el que tú le echas no sea el que realmente le vaya bien a tu planta.

Existen tres tipos de fertilizantes, el de radiodifusión, por así decirle, que es el que se usa para el césped o zonas ajardinadas donde el abono se extiende por la zona y después, con un rastrillo o algo parecido, se va distribuyendo. Esto hace que el abono se vaya mezclando con la tierra y las plantas o se disuelva con ellas.

El problema que hay con esto es que, cuando las plantas ya están en el suelo, es difícil trabajar con este porque, quieras o no, vas a dañar las raíces o no podrás llegar a todos los sitios donde debes.

Después tienes el fertilizante soluble, es un fertilizante que echas en el agua y pulverizas en las hojas de la planta. Esto se hace normalmente para paliar algún efecto o carencia que tiene la planta.

Por último tienes el fertilizante líquido que se aplica al árbol o planta cuando se riega. Es la más común en plantas de interior o en jardines que no sean demasiado grandes.

Has de seguir bien las instrucciones que te dicen en el bote, no hacerlo a ojo o pensando que es mejor echarle más cantidad porque eso solo conseguirá que quemes la planta. El abono suele darse a las plantas cada 15 días aunque hay algunas que requieren más tiempo entre aplicación y aplicación de fertilizante.

Si no te acuerdas cuándo le echaste abono, echa solo la mitad y apunta el día para no olvidarte de nuevo.

 

Comparte este artículo

Post Comment

¡Ediciones Letra Grande hace literatura para todos!

neototo neototo neototo neototo neototo neototo neototo neototo neototo neototo neototo neototo neototo neototo neototo neototo neototo neototo neototo