Hace unos años, cuando alguien te decía que era psicólogo de perros, o que trataba las enfermedades psicológicas de las mascotas, lo que solía pasar es que te echabas a reir y pensabas si de verdad eso podía ser una profesión con la que ganarte la vida.
Sin embargo, hoy en día podemos decir que es cierto. Y quizás la siguiente profesión que nos llama la atención y que, quién sabe, quizás ocurra lo mismo, es la de psicólogo, o maestro en escuchar las plantas.
Ese es el trabajo, por ejemplo, de Luciano Labajos, un hombre de 53 años que se dedica a conversar con los árboles, las flores y las plantas en general además de escucharlas para saber lo que necesitan cada una de ellas.
Luciano Labajos es autor de media docena de libros. “El último se refiere a la saga de los Martín de Fuentidueña, una familia de jardineros cuyo origen ...