Leyendas de flores: el origen de la orquídea

Las flores siempre han estado presentes a lo largo de los años. Algunas ya existían antes de que nosotros tuviéramos sentido de razón y pudiéramos empezar a desarrollarnos. Es por eso que las leyendas e historias sobre flores y plantas en general no es algo que nos deba sorprender.

Hoy quiero comentarte una leyenda que hay sobre el origen de la orquídea, una de las flores que se ha puesto de moda regalar y, en Navidad, es posible que alguien la reciba por parte de Papá Noel o los Reyes Magos.

Según la leyenda, la orquídea era un principio una mujer hermosa llamada Hoan Lan. Eran tan guapa que todos los que la veían caían prendados por su belleza pero había un problema y es que era muy vanidosa y caprichosa, además de siempre portarse mal con todos aquellos pretendientes que se le acercaban.

Kien Fu era un joven artesano enamorado de Hoan y le hizo con sus propias manos una joya. Pero ella lo despreció y rechazó la joya. Desesperado por tal desplante el joven se suicidó. Un artista, quien le pintó un cuadro, también despreciado por ella, también falleció y lo mismo le ocurría a todos los que intentaban acercarse al corazón de Hoan.

Los dioses se enfurecieron por tal comportamiento y tomaron cartas en el asunto haciendo que Hoan Lan se enamorara de Mun Cay pero él no la quería a ella y acabó despreciándola. Acudió entonces al Monte Sagrado en busca de ayuda de los dioses pero también ellos la despreciaron.

Acudió entonces a una bruja para enamorar a Mun Cay pero, en lugar de hacerlo, lo transformó en un árbol. Por más que le rogó no consiguió que lo devolviera a la normalidad y se quedó a su lado durante todo el tiempo. Un genio que pasaba por allí, al ver la pena de ella, decidió transformarla en una flor antes de que la bruja tomara su alma. Sin embargo, dejó la belleza de la joven en la flor para que conservara su espíritu voluble, cruel y despreocupado. La hizo dependiente de aquel a quien adoraba viviendo a costa de él.

Es por eso que la orquídea suele tener un color lila con tonalidad nácar. Se dice que el color lila es el de la túnica que llevaba la mujer mientras que el nácar es de sus ojos. Los brazos se enrollaron a lo largo del tronco como suplicando se abrazada.

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