El kalanchoe es una planta de interior muy llamativa debido a sus coloridas y hermosas flores y además es una de las más utilizadas ya que no requiere muchos cuidados para su crecimiento. El género kalanchoe abarca más de 200 especies diferentes, entre las que se destaca la “Kalanchoe blossfeldiana”. Ésta es originaria de la isla africana de Madagascar y pertenece a la familia de las crasuláceas (Crassulaceae).
Esta planta de crecimiento medio puede llegar a alcanzar una altura de 40 cm. Posee un follaje persistente y sus hojas son simples, opuestas, carnosas, gruesas y de color verde. El kalanchoe tiene una gran particularidad y es que posee un sistema de raÃces, tallos y hojas de mayor tamaño que otras plantas lo que le permite acumular reservas de agua en su interior y poder asà sobrevivir durante perÃodos de sequÃas.
Sus flores son pequeñas, se encuentran agrupadas en corimbos y pueden ser de varios colores: rojas, rosas, amarillas o blancas. En cuanto a su floración, por lo general se produce desde que comienza el invierno hasta que termina la primavera, pero puede suceder también que de flores durante todo el año.
La mejor ubicación para esta planta es a pleno sol, siempre que el la luz solar no sea excesivamente fuerte, o en un lugar bien iluminado; y el suelo debe estar bien drenado. Respecto al riego, durante el invierno debe apenas regarse y en los meses de primavera y verano el riego debe ser frecuente y abundante. Se multiplica por semillas o por esquejes en primavera.